La Calaca llegó una mañana
al kínder Paulo Freire a husmear,
pues escuchó que la profa Eury
era difícil de encontrar.
La buscó entre juegos y cantos,
entre pinturas y emoción,
y la encontró rodeada de nenes
despertando su imaginación.
Unos recortaban estrellas,
otros aprendían a compartir;
mientras Eury, con gran paciencia,
les enseñaba a crecer y convivir.
"Vente conmigo al cementerio",
le dijo la Flaca con autoridad;
pero Eury le puso una silla:
"Primero aprende a esperar.
Aquí formamos habilidades,
no es llegar y luego llevar".
La Calaca pasó esa mañana
en clase y escuchando cuentos sin parar;
cuando quiso acordarse del panteón,
ya era su hora de regresar.
Y así se marchó confundida,
sin poder su encargo terminar;
porque la profa Eury estaba tan ocupada,
¡que hasta la Muerte acabó sentada en el aula de preescolar! 💀📚🧸🎨😂
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