La Calaca vio a Lizbeth
salir temprano de su hogar;
en su taxi iba pensando
qué pendientes debía sacar.
Rumbo al servicio de Urología,
ya planeaba su jornada entera,
porque sabía que al llegar
nadie la dejaría quieta siquiera.
No bien cruzó la entrada
cuando empezó la revolución:
"mueve esto", "atiende aquello",
"ven urgente a esta habitación".
Desde compañeros y doctores
la buscaban sin excepción,
y Licecita repartía órdenes
con perfecta organización.
"¡Lizbeth, te buscan!", gritó Chayo.
Ella se empezó a preocupar:
"¿Será Eva?, ¿será Hermila?,
¿o el doctor me quiere hablar?
¿Será algún paciente necio
que me viene a reclamar?"
Pero era la propia Calaca
que se la quería llevar.
La Flaca dijo: "Vengo por ti,
tu servicio ya terminó".
Mas Licecita, muy mandona,
de inmediato la frenó:
"Primero dime ¿Quién eres, tu horario,
eres guardia, y tu rol?;
también sabrás que tengo días de descanso
y además ¿Quién autorizó tu control?".
La Muerte perdió la paciencia:
"¡Te vas conmigo y se acabó!";
pero Lizbeth, bien plantada,
entre ceja y ceja la miró:
"¿Ya traes un oficio firmado,
algún permiso o comisión?,
porque si no cumples los requisitos
te levanto reporte y amonestación".
La Calaca pegó un profundo suspiro,
refunfuñando por la situación;
se dio media vuelta muy enojada...
¡porque ni para llevarse esta alma pasó la supervisión! 💀🏥📋😂
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